martes, 26 de junio de 2007

● ● ● Noches de CIUDAD ★









Todo nace de noche, la vida comienza cuando no hay más luz que la de los postes, los autos, semáforos y letreros luminosos con algo de publicidad, las noches en que buscas algo interesante, alguna distracción que valga la pena, algún trago para dos, quizá para más, una caminata indireccionada, alguien a quien visitar, algo en que creer, nada que temer, nadie en quien confiar.




Todo nace de noche, los perros callejeros duermen al calor del sol egoísta y de noche buscan qué comer, los pobres en años se preparan para otra jornada más de vida y yo, yo estoy ahí, levantando auriculares y acordando lugares. Nadie sabe lo que pasará de noche, al contrario, la vida está planeada cada vez que sale el sol.




Todo nace de noche, las aventuras más extraordinarias, los romances eternos y esos que se disfrutan más: los fugaces, son de noche, las canciones se componen de noche, cuando todo duerme, ocurren las cosas más increíbles, los que despiertan para vivir tienen otra enegía, los que vivimos esperando que llegue la noche no la cambiamos por nada, es como no poder dejar de comer, aunque queramos llega siempre el momento en que caemos rendidos ante un plato de comida, si no disfruto de una noche en la cuidad, nada resulta, nada va bien.




Todo nace de noche, la mente funciona más rápido y los cuerpos también, queremos desahogarnos, liberarnos de tanto stress lleno de sol, ruidos congestionantes, la histeria de la gente, en fin, queremos respirar de toda esa contaminacion diurna que nos daña la conciencia, nos deja vacíos, no arrebata la energía pero, que finalmente con la oscuridad vuelve por arte de magia y es que eso es la noche; magia desde principio a fin, desde el primer esbozo de la partida de la luz solar hasta cuando el gallo canta su canción desesperanzadora, esa que nos quita de un golpe la excitación de una jornada tan productiva, para volver a internarnos en la maldicion del día.




No quiero perderlo, que no me abandone el placer por la noche, la vida nocturna, el aroma a calle, húmeda, silenciosa, sucia, maldadosa, que no tiene escrúpulos, vergüenza ni tapujos, que te da libertad y te quita sueño, pero el sueño no te permite vivir, no te deja aprovechar lo que amamos nosotros, los enamorados de las...






...Noches de Ciudad.*