martes, 1 de marzo de 2011

Me imagino si...


Me imagino si... en el mundo hubiera confianza, dejaría mi bicicleta apoyada en un árbol afuera de tu casa que no tendría reja porque habría confianza. No la ataría con cadena, ni candado porque serían cosas que no existirían porque habría confianza. No la saldría a mirar por la ventana porque nadie ni siquiera la miraría porque habría confianza. Por eso no tengo bicicleta.

Me imagino si... en el mundo hubiera respeto, mis vecinos no comprarían equipos de música de 5.000 watts y CD's de reggaeton pirateados porque habría respeto. No fabricarían generadores de contaminación acústica ni tampoco habría música con letras semejantes porque habría respeto. Por eso tengo estos vecinos.

Me imagino si... en el mundo hubiera seguridad. Mis hijos no aprenderían a no hablar con extraños porque nadie sería llamado "extraño", porque habría seguridad. Y la palabra "extraño" se usaría sólo para expresar que nos hace falta un ser amado. Mis hijos respirarían aire limpio porque habría seguridad. Por eso aún no tengo hijos.

Me imagino si... en el mundo hubiera verdad. No sabríamos que sería mentir porque todo lo que conoceríamos sería la verdad. Ni siquiera existiría la palabra "verdad" porque sería todo aquello que la boca humana dijera. Por eso doy estas explicaciones.

Me imagino si... en el mundo hubiera alegría. Nadie esperaría el viernes porque iríamos todos felices a trabajar con un sueldo suficiente para vivir en armonía. Nadie contaría chistes porque ya habría por todos lados alegría. Por eso tengo que estudiar.

Me imagino si... en el mundo hubiera libertad. No hubiese caído ninguna muralla porque nadie las habría construido porque habría libertad. Cada quién podría elegir dónde vivir en este mundo en un lugar sin discriminación ni desigualdades porque habría libertad. Por eso soy chilena.

Me imagino si... en el mundo hubiera amor. Adán habría tomado a Eva entre sus brazos y la habría amado para que el único fruto que hubiera fuera el fruto de su amor porque habría habido desde el comienzo amor. Yo no creo que fue Eva la que peco porque por algo los hombres son los que tienen la manzana de Adán. Por eso soy mujer.

Prefiero al fin no imaginar porque, aunque sea gratis, sólo consigo sentirme más desconfiada, irrespetada, insegura, triste, encerrada y odiada que antes.